domingo, 22 de noviembre de 2015
martes, 10 de noviembre de 2015
LA EDUCACIÓN BASADA EN LA PEDAGOGÍA CRÌTICA
LA EDUCACIÓN BASADA EN UNA PEDAGOGÍA CRÍTICA
La pedagogía critica es el modelo educativo que impulsa una
educación que desarrolla el actuar activo del estudiante y de
todos los actores escolares permitiéndoles alcanzar una conciencia
crítica transformativa y hasta revolucionaria de su ser social y
comunitario, librándolo de la dominación que se patentiza en
la ignorancia, creencias, mitos, dogmatismos y fanatismos que
han detenido el avance de la humanidad mediante el peso de las
instituciones educativas propio de los sistemas
educativos capitalistas que en su curriculum oculto busca generar alumnos
dependientes y conservar el misticismo del objeto de conocimiento solo
reservados a los teóricos.
La
pedagogía crítica emplea la acción-reflexión propio
del actuar transformador de la realidad desarrollado por
los alumnos y el docente como partes importantes del
proceso de aprendizaje. El docente tiene la obligación moral de permanecer en
constante revisión de su quehacer docente buscando nuevas alternativas
innovadoras para transformar su práctica profesional hacia mejores escenarios
educativos mediante el desarrollo de investigaciones critica, que emplea
métodos como la Investigación-acción, investigación participante,
sistematización de la practica entre otros. Por su parte el estudiante tiene que transformarse en su trayecto formativo escolar en un
sujeto critico, reflexivo, activo, investigador, innovador, comprometido con su propio aprendizaje mediante la puesta en marcha de técnicas, estrategias y métodos de estudio colaborativos que
el profesor sabiamente le proporcionara poniendo énfasis siempre en el interés de sus alumnos, así como en sus necesidades y características de cada uno de sus alumnos.
Fundamentalmente el papel transformador se encuentra en el interior de las escuelas encarnado en los profesores quienes deben desarrollar una actitud transformadora ante los
retos de su quehacer docente cotidiano rompiendo las barreras entre la teoría y
el contexto propiciando las condiciones para que sus discípulos accedan al
conocimiento. Desde esta lógica una acción esencial en la educación que tendría que ser ante todo, un intento
constante de cambiar de actitud de crear disposiciones democráticas a través de
las cuales se sustituya hábitos antiguos y culturales de pasividad por
nuevos hábitos de participación e injerencia acorde al nuevo clima
transicional, característicos de la muy conocida educación tradicional, donde lo único que importaba era la mecanización, memorización y opresión.
Por esto nos resulta claro que la
transición del modelo tradicional al modelo de la pedagogía critica depende
mucho de la actitud del profesorado puesto que este llevara a la practica sus
propias revoluciones educativas o las generaliza entre sus colegas
en la medida que se sienta un luchador social o cuando menos un pedagogo
critico que configure un actuar y un discurso pedagógico encaminado
a construir individuos hábiles en la participación comunitaria, democrática y
participativa mediante acciones libertarias en los diferentes contextos (aula,
escuela y comunidad), de su acción transformadora para generar mejores
condiciones de auto-aprendizaje y co-aprendizaje de sus alumnos quienes
progresivamente se transformaran en sujetos transformativos de su propio medio
sociocultural.
La transformación efectiva del Sistema Educativo Nacional nunca
se producirá desde afuera a manera de reforma educativa que
suele ser diseñada por un grupo de expertos y teóricos educativos que
terminan configurando planes y programas de estudios rígidos, estereotipados e
inmutables para que sean aplicados al pie de la letra bajo la mirada
inquisidora de los directivos escolares. En las condiciones actuales
de la práctica docente, el profesor se encuentra atrapado en el entramado
institucional que le deja poco espacio para actuar fuera del currículo de
estudio, que se encuentra sobrecargados de contenidos que sumado a la presión
institucional, las tradiciones, ritos, festividades, y tabús
escolares el educador termina siendo rebasado por las circunstancias
escolares por lo que suele terminar confinado a una actividad
profesional de un mero enseñante fiel operario del Sistema Educativo
Nacional.
De ahi la gran importancia del rol docente, donde debe no ser un ser omnipotente, lleno de poder y sabiduría, sino un guía, orientador, acompañante en el proceso de enseñanza- aprendizaje que brinde las herramientas necesarias a sus alumnos para que ellos construyan sus propios conocimientos, y que no solo el humanista,docente se centre en lo cognitivo, es decir en los conocimientos adquiridos, sino que vaya mas aya de ello, que se centre en lo que el alumno siente, piensa, cree, desea, puede, quiere, etc... que tenga un sentido humanista y no académico totalmente.
Pudiendo así poder entrar mas a fondo a su mente y corazón, logrando una enseñanza y aprendizaje mas significativa y eficaz.
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